Cita con la Fama
Toto La Momposina
Totó la Momposina, cuyo nombre real era Sonia Bazanta Vides, fue una de las artistas más importantes de la música tradicional colombiana. Nació el 1 de agosto de 1940 en Talaigua Nuevo, Bolívar, en la región de Mompox, rodeada de tambores, cantos y danzas populares que marcaron su vida desde niña. Provenía de una familia de músicos: su padre era percusionista y su madre cantante y bailarina, por lo que creció aprendiendo ritmos ancestrales del Caribe colombiano.
Durante más de seis décadas llevó al mundo géneros tradicionales como la cumbia, el bullerengue, el porro, la tambora y el mapalé. Su música mezclaba raíces africanas, indígenas y españolas, convirtiéndose en un símbolo de la identidad cultural colombiana. En 1964 creó junto a su familia el grupo “Totó La Momposina y sus Tambores”, y más adelante estudió música y danza en la Universidad Nacional de Colombia y en La Sorbona de París.
Uno de los momentos más importantes de su carrera ocurrió en 1982, cuando acompañó a Gabriel García Márquez durante la ceremonia del Premio Nobel de Literatura en Suecia, llevando el sonido del Caribe colombiano a un escenario histórico. Más adelante alcanzó reconocimiento internacional con el álbum La Candela Viva (1993), producido por el sello de Peter Gabriel.
Totó fue conocida como “la reina de la cumbia” y “la diva descalza”, porque acostumbraba cantar sin zapatos, sintiendo el contacto directo con la tierra y el ritmo de los tambores. Entre sus canciones más recordadas están “El Pescador”, “La Verdolaga”, “Prende la Vela” y “La Candela Viva”. También recibió importantes reconocimientos, como el Grammy Latino a la Excelencia Musical en 2013.
Su fallecimiento fue confirmado en mayo de 2026. Murió a los 85 años en México, donde vivía en sus últimos años junto a su familia. Según informaron sus hijos y diversos medios, la causa de su muerte fue un infarto al miocardio, después de enfrentar problemas de salud y una larga enfermedad. Desde 2022 se había retirado de los escenarios debido a dificultades neurocognitivas.
La noticia causó un profundo dolor en Colombia y en el mundo de la música. Artistas, instituciones culturales y miles de seguidores destacaron que Totó no solo cantaba: ella defendía la memoria, las tradiciones y la alegría del pueblo colombiano. Su legado sigue vivo en cada tambor, en cada cumbia y en cada fiesta popular del Caribe.





